Crónica por Alejandro Muñoz Melado.
Fotografías por Marta Fortea Zoido.

“Tenemos preparado un show aplastante”, aseguraba SFDK horas antes de empezar un concierto que quedará para el recuerdo de cualquier aficionado, no ya al rap, sino a la música hecha en la Península Ibérica. Y el dúo sevillano, convertido en multitud y encarnizado en una de las voces eternas del rap estatal, no decepcionó ni lo más mínimo.

Sevilla se vistió de gala, pero en esta ocasión la ceremonia no requería faralaes, calesas o capirotes, sino gorras y mucho flow. Sevilla tornó su color especial hacia el emocionado brillo de los casi cuarenta mil ojos que se posaron fijos durante más de cinco horas en el escenario del CAAC sevillano, como ensimismados asistentes a un eclipse irrepetible. Sevilla estaba preparada, esperando ansiosa el momento en que Óscar ‘Acción’ Sánchez y ‘Zatu’ Rey saltaran a una escena dispuesta para la singular ocasión. Todo un despliegue técnico de luces y sonido acorde a la magnitud de un hecho histórico cuidadosamente preparado de principio a fin.

Zatu y ‘Acción’ Sánchez, componentes de SFDK durante el concierto 25 aniversario de la banda sevillana.

Como Lucifer, tema que dio inicio al concierto, SFDK incendió un recinto que marcaba un lleno absoluto: 18.000 almas vendidas a estos dioses del rap, el concierto más grande de la historia del rap en español. «Es que el diablo algo debe hacer bien…» cuando la audiencia cae rendida a sus pies mucho antes de mascullar siquiera el inicio del concierto, materializado en un sold out perpetrado en horas, cambio de recinto mediante. Una noche para el recuerdo, tanto para cada uno de los presentes entre el público como para aquellos desafortunados a los que se les quedó pequeño el amplio recinto del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

“De costa a costa, disfruten del show”. Un show que nadie quiso perderse, ni asistentes venidos de todo el país ni los mejores artistas de la escena que acompañaron al dúo sevillano en una noche tan especial para ellos. Una larga lista de invitados, de amigos y hermanos –Legendario, Juaninacka, Capaz, Andreas Lutz, Kaze, Gordo Máster, Little Pepe, Ose Him o Kase-O entre otros- que hicieron aflorar el sentimiento y la pasión que tienen hacia el rap, esa cada vez menos extraña forma de vida. Ese frenesí que aglutinó a un público entregado a la causa capaz de llevar al grupo en volandas y llenar la noche de Ovarios y Pelotas durante más de tres horas de repertorio cargado de música, mensajes de igualdad y respeto, de hermandad entre pueblos, pero sobre todo de amor.

Tres horas que resultaron cortas para hacer justicia a toda una vida, a una carrera condensada en ocho discos, pero que aprovecharon para interpretar los mejores temas de cada uno ellos. En un viaje que partió del lodo, desde abajo con cortes como 1 cada 20 o Desde los chiqueros hasta tocar el cielo sevillano con Yo contra todos, pasando por Los años muertos para dejar un claro mensaje final que resonó en cada uno de los recovecos de La Cartuja y de toda la capital hispalense, SFDK continúa, después de toda una vida muriendo y viviendo por el rap, Sin miedo a vivir.

“¿Qué por qué hacemos esto? Porque podemos. Y porque somos libres”. Así de nítido. Un cuarto de siglo después, el panorama rap estatal nada tiene que ver con el que encontraron dos chavales de Sevilla a mediados de los años noventa, cuando decidieron no dar concesiones a la cobardía y permanecer siempre fuertes frente al mundo. La escena, y dicho mundo, han cambiado mucho desde aquel 1994 que vio nacer a SFDK, desde el que lleva abanderando al rap andaluz y nacional por todo el mundo. Veinticinco años de idas y venidas en los que la pareja formada por Zatu y ‘Acción’ Sánchez ha permanecido siempre impertérrita frente a todos, evolucionando para sobrevivir. Y esperemos que así siga por mucho tiempo… Nos vemos en el 50 aniversario. Siempre fuertes y disfruten del show.