Raúl Rodríguez desembarcó en Los Santos de Maimona como parte de la iniciativa Girando Por Salas, ese GPS musical que ayuda a geolocalizar y reunir a interesantes bandas con locales no menos atractivos, y lo que el artista planteó sobre las tablas de la Sala Guirigai, referente del teatro regional que se permite sus licencias musicales, quedó marcado en las retinas y tímpanos del centenar de asistentes que acudieron a la cita del pasado 16 de febrero.

Tras años trabajando con artistas como Martirio, que además de compañera de escenario es su madre, Kiko Veneno, Santiago Auserón o Silvio, Raúl Rodríguez se rodea de grandes músicos (Mario Mas, Guillem Aguilar, Jimmy González, Jordi Fornells y Marco Vargas) para presentar su segundo disco como artista en solitario, La Raíz Eléctrica.

Armado a pecho descubierto con sus dos treses, el eléctrico y el flamenco, Raúl Rodríguez va más allá de la música para llegar al corazón de la vida, al por qué de las canciones y a las causas antropológicas e históricas que originan cada una de las melodías que bañan La Raíz Eléctrica y que empapan todas sus multiétnicas influencias. Pero nadie puede explicar la experiencia plurisensorial que supone cada uno de sus conciertos mejor que el propio Raúl Rodríguez a través de su palabra, de su tres y de su conocimiento y amor por lo que hace y por la vida.

No hay más que decir, solo hacer una reverencia y mascullar: ¡Gracias, maestro!