El desierto está vivo fue la sesión de cierre del taller en línea Desertificación Cultural. Una sesión con más componente de diálogo y conversación que las anteriores. Todas las voces participantes en ella son de Latinoamérica: de Chile, Argentina (Río Gallegos) y de México, voces que nos descubren la diversidad de la región.


Nancy Garín: Espectros de lo urbano

Nancy Garín continúa ahondando en algunos de los conceptos recogidos en su proyecto Espectros de lo urbano, que presentó junto a Antoine Silvestre en la segunda sesión El desierto neoliberal: la urbanidad densa y la urbanidad difusa, «una matriz potente y clara para analizar las estructuras de poder fuera de los centros metropolitanos», y los procesos de ampliación de fronteras.

«Tuve la suerte de conocer a Neil Smith; fue mi profesor. Él elaboró el concepto de gentrificación. A Neil Smith hay que leerlo con mucho cuidado…

[Puedes descargar su libro La nueva frontera urbana editado por Traficantes de Sueños aquí]

El pensamiento de fronteras no habla de la idea del límite, sino de cómo la urbanidad va a ir haciendo desiertos en determinados territorios. Según la necesidad del aparato productivo, la forma de la urbanidad adquiere un nuevo formato. El pensamiento de fronteras, un pensamiento determinado, es transformado por el proceso productivo. Lo primero que se transforma es el concepto de vacío. Instalamos una realidad ahí. El pensamiento de fronteras crea el concepto de vacío para construir encima una urbanidad.

Cuando el campo productivo no necesita a los barrios obreros, los convierte en periferia. E igual sucede con las zonas industriales. Y el campo también se piensa en ese sentido. No son fronteras: son enormes espacios de urbanidad difusa.

Lo comentaba Agustín Iglesias durante su intervención en la sesión pasada: a mediados de los ochenta en España se considera que hay territorios vacíos, la España vacía en la que no hay cultura, en la que no hay nada, y se crea encima urbanidad. Esta urbanidad está revestida de aparato cultural. Llegada la década de los ochenta y de los noventa más radicalmente, España tiene que entrar en el marco cultural de Europa. Hay que dejar atrás la idea de que España es periférica. La cultura será necesaria como marco de articulación. Todo el marco del descubrimiento de América reestructura a España como un país de herencia imperial; la Expo de Sevilla, los monumentos, etc.  Se comienza a construir infraestructuras culturales que marcan cómo reubicarse como país imperial. La cultura sirve para instaurar esa nueva urbanidad. Se trata de un modelo en el que la cultura es el gran manto que tapa todo lo que pasa abajo.

Es decir, la cultura es pensada como infraestructura con estructuras museísticas. Como sucede en El Rabal, que tenía su propia cultura de resistencia y ahí se instaura un museo. Igual en Madrid, con el Reina Sofía. Es como decir ‘todo lo que había aquí no es cultura, aquí se la traemos’. Barcelona se va a transformar elaborando una estrategia de la espectacularización e internacionalización a través del turismo y la cultura del espectáculo. El resto, que existía como cultura, queda borrado como si nunca hubiera existido. A nivel macro y a nivel micro.

En Chile, vienen las transnacionales a pueblos pequeños donde hay instalaciones mineras, y lo primero que instalan son centros comerciales financiados por las mineras. Con la transnacional minera, la cultura anterior, los espacios culturales anteriores, se pierden.

La nueva urbanidad neoliberal a través de la cultura sigue funcionando sin freno. La manera de contrarrestar este ataque es articulando localmente. Las Micro-Residencias de Sambrona son un ejemplo, un espacio de resistencia que huye de la centralidad.

En Chile ya todo es privado… hay una articulación: viene la transnacional con la garantía de la idea del desarrollo y el Estado con sus fondos concursables destina a esas localidades proyectos de artistas que generalmente son de los espacios centrales, no de los espacios locales. Es desalentador y activa la idea del vaciamiento.

¿En las zonas mineras se dan procesos de gentrificación? Lamentablemente, y tiene que ver con el neoextractivismo, con crear una condición de ser parte del aparato económico de la transnacional. Ya sea como minero o dentro de las infraestructuras culturales. Toda la vida, la estructura social, queda articulada por el aparato productivo particular: madereras, mineras, pesqueras, etc. El nuevo modelo neoextractivista es perverso y llegará a los lugares periféricos de España, como Extremadura, donde hay mineras de litio».


Silvana Torres: El Patio Om

Silvana Torres es artista, ecologista y coordinadora del El Patio Om, un espacio cultural de gestión y de educación ambiental y arte situado en Río Gallegos:

«Me resuena lo que cuenta y relata Nancy Garín. Yo estoy en un territorio de la Patagonia, en Río Gallegos, el desierto para muchas personas, pero somos nuestro propio centro; con el trabajo que venimos haciendo queremos pensar en esto y sentir en esto.

¿Cómo habitamos este desierto? Tengo que contarles la historia. En el 2012 nace un proyecto familiar, comunitario, El Patio Om, en un barrio periférico de Río Gallegos donde teníamos la necesidad de que pasara algo diferente.

La inquietud inicial era que los artistas locales pudiéramos cobrar por nuestros servicios, puesto que los artistas que vienen de afuera cobran un montón. Vienen, dan un espectáculo y se van. Frente a tanta indiferencia hacia nosotros, y sin tener espacios para trabajar, El Patio Om comenzó a caminar tímidamente y sin una coordinación.

El Patio Om es mi casa, la parte de atrás. Cuando lo abrí no pensé que fuese a ser tan comunitario, pero se fueron gestando proyectos que a su vez armaron redes con Ushuaia.

Desde El Patio Om logramos armar una escuela ambiental que va a tener una certificación universitaria que está compuesta por los recicladores que comenzaron con nosotros en 2015, y que tenían mucho temor de ponerle un valor monetario a esa artesanía. Pero fuimos haciendo un trabajo de capacitación para trascender esa línea, y hoy en 2020 ya está el proyecto aprobado para que cuando pase la pandemia podamos ponerlo en práctica.

En el 2015 tuvimos un paro de recolectores de basura, por 115 días no recolectaron. Estábamos llenos de basura y con cloacas rebalsadas; un quiebre que nos hizo repensar. Algo nos atravesó de tal manera que el instinto de supervivencia hizo que nos juntáramos y llamáramos a un encuentro de recicladores. Organizamos una cosa pequeña, íntima, armamos comunidad. Y desde ese lugar, desde el 2015 hasta hoy, se creó RESET Arte Sustentable, el encuentro de recicladores más austral del mundo, una muestra de arte que en este momento está en convocatoria. Arte sustentable en la ciudad, proyectos relacionados con el cuidado del ambiente o el uso de materiales reciclados basados en las 3R (reducir, reutilizar, reciclar); procesos que permiten trabajar con la provincia… Es el sexto año que se abrió y pudimos armarlo virtualmente, a pesar del temor, porque la muestra es un espacio donde nos vemos las caras y sabemos y sostenemos que compartir el pan, compartir un abrazo, es un acto político. Pero el encuentro de recicladores 2020 contó con la participación de unas teatreras de Gijón que abrieron un espectáculo infantil, con gente de México, de Colombia, de Buenos Aires… Fue algo nuevo, ya que estando en el territorio no pensamos en la virtualidad. Mis manos sirven al territorio.»

Cuando la situación ya no da para más, nos preguntamos qué hacer y la respuesta que hoy surge desde el arte es actuar, reciclar, repensar nuestras prácticas, y que la salida a la problemática de los residuos sólidos sea una construcción colectiva y participativa

Silvana Torres es integrante de A.M.A, la Asamblea por el Medio Ambiente de Río Gallegos… Su principal lucha está en el basurero, donde trabajan por mejorar la contaminación, sustentabilidad y tratamiento de residuos: 

«El basurero es un espacio a cielo abierto y, cuando se quema, todes respiramos dioxina. El barrio lindero es un espacio de resistencia, Madres a la Lucha«.

Madres a la Lucha es una organización en torno al vaciadero de Río Gallegos que comenzó en el año 2007 y hoy alberga a más de 560 familias; el lugar fue organizado por un grupo de mujeres. Cabe destacar que las condiciones medioambientales y urbanísticas del lugar no son adecuadas, ya que los terrenos, las calles y los servicios no cumplen con las reglamentaciones vigentes, no obstante ha sido el único refugio que han encontrado estas familias durante años. Hoy, cerca de medio millar de familias viven en un lugar en el que deberían habitar menos de 100.

«¿Por qué se forman estos barrios tan enormes en zonas no urbanizadas? Gente migrante que viene a trabajar en las presas y en la industria minera. La extracción de petróleo y carbón está desde los 70; y la de oro y plata apareció en los 2000. Hay la idea de que en el sur vivimos muy bien, se ofrece trabajo a la gente del norte del país, gente que ha estado peor que en esta situación. Y es verdad que acá al menos encontraron una posibilidad de sobrevivir. También encontraron la hostilidad que les ofrece la gente y el clima, pero están mejor que en su provincia. En el imaginario el futuro está en el sur. Esa idea aún no se desarmó. Pero aquí muchas familias comen de ollas populares, se tienen que organizar para comer una vez al día…

En estos barrios se desarrollan talleres de capacitación para resignificar la basura y transformarla en productos que permitan su reutilización. Junto a la cooperativa Materia Prima, hemos impartido talleres de técnica de  termofusión del plástico. La gente se siente feliz de colaborar con esto. La cooperativa Materia Prima es resistir en el desierto

Y seguimos trabajando, ahora con esfuerzo en las pacas digestoras, una tecnología que recibe cualquier tipo de residuo: estiércol animal, desechos del jardín, residuos de comida, etc. y que es estético para las plazas.»


Huesos de Obsidana – Plataforma Internacional Itinerante de Arte 

Huesos de obsidiana es una plataforma internacional itinerante de arte, dirigida por Sharon Terán y Cristopher Pérez, artistas contemporáneos que buscan tejer puentes de diálogo y diversidad a través del arte.

«Intercambiamos trabajo, no recibimos paga, es tequio. Todo lo que generamos con la plataforma es un bien común, para la comunidad. El fin último de la plataforma es preservar el conocimiento de pueblos antiguos y que llegue al presente. Que resista la memoria colectiva de los pueblos.

Hay un reconocimiento sobre la vida muy distinta al que estamos acostumbradas las personas urbanizadas. En ese quehacer, tenemos los conocimientos de los desiertos mexicanos, de los desiertos del Sáhara y hemos realizados actividades para integrar el conocimiento como nómadas. La plataforma lleva el arte en nuestras maletas. De México a Europa y África, y de regreso. En base a esto, solo procuramos el intercambio, que el otro tenga un conocimiento nuevo. Implementar el pensamiento artístico como una forma y paradigma de la vida. Observamos y aprendemos. Aprendemos las formas de solucionar un conflicto.

Uno de los proyectos que hemos desarrollado es Del Mayab al Sáhara. Dentro del pensamiento científico no hay una conclusión sobre lo que es la vida. En nuestro caso, es trabajar con el desierto, donde se considera que no hay vida. Así, como parte de nuestras culturas anteriores, queremos llegar a qué sucederá cuando no haya vida».

Del Mayab al Sáhara es un proyecto que estudia las coinfluencias culturales populares y alimenticias de sociedades transfronterizas utilizando como elemento de medición sus cocinas,tecnologías, recetas, relatos, sistemas de producción, ocasiones de consumo y nombres locales de los ingredientes que nos permiten estudiar la historia informal de las migraciones en cada comunidad. Analizar a las sociedades con las herramientas de la Interculturalidad, la temporalidad no lineal, las espacialidades compartidas nos aportarán visualizaciones en contra de las imágenes desvaloradas, cosificadas, exotificadas o de apropiación cultural que el Colonialismo y las Industrias del Consumo nos generan sobre los saberes populares. A través de este proyecto deseamos un entendimiento más sincero sobre sociedades y culturas históricamente mitificadas siendo las culturas y diásporas estudiadas: Mayab, Zona Centro de México, Islas Canarias, Andalucía, Catalunya, Comunidad Vasca, España, Francia, Alemania, Argelia, Republica Arabe Saharaui.

Foto tomada por el equipo de Sarean durante la Charla Conversatorio Cocina Prehispánica que se llevó acabo el día 14 de Febrero del 2019 en Bilbao.

«Una de las primeras creaciones del ser humano fue la transformación de los alimentos. Hacemos un análisis de la comida para contribuir. Del Mayab al Sáhara estudia la historia no escrita de los pueblos a través de sus comidas recorriendo y estudiando sociedades diferentes de América, Europa y África; cada alimento es un problema resuelto en su momento. 

El Mayab es zona selvática pero, aunque no lo parezca también es un desierto. El polvo del Sáhara alimenta los suelos del área del Mayab. Hay una homogeneización de la vida misma que se contrapone a las vidas locales. Y a través de la alimentación procuramos descubrirlo. Por ejemplo, el chocolate es de origen prehispánico, la parte de transformación surge en el Sáhara. Llevamos al Sáhara las semillas y fue un choque muy fuerte… No se quedaron convencidos (risas), pero se logró hacer una vinculación. Las culturas nómadas y las del Mayab comparten el sentido de fraternidad. Eran pueblos que te ofrecían todo lo que tenían. Esto de la fraternidad y el amor al otro es algo que existe más allá de tener lo mínimo como soporte. Las prácticas culturales cambian con los ataques del neoliberalismo; para sobrevivir, hay que colaborar, estés donde estés».


Otras aportaciones:

«Río Santa Gruz es el último río glaciar, es el último grito de libertad que nos queda».

«Sentipensamientos… lo cultural y el arte me han abierto los caminos para entender la complejidad del mundo y compartirlo».

«El tequio es la faena o trabajo colectivo no remunerado que todo vecino de un pueblo debe a su comunidad… También se le dice manovuelta. El genero tequio no persigue un salario físico, se genera una obra para el bienestar comunal.»

«Entendemos los desiertos como oasis donde se proponen otras formas de vivir… Esto me recuerda a la autora Micheline Cariño y su concepto oasisidad».