Ojos cerrados, sonrisas cómplices, suspiros afligidos. En definitiva, oyentes que, arrejuntados cómodamente en Librería La Industrial, se convirtieron en autoras y autores de heterogéneas conmociones compartidas por la muerte del poeta Pablo Rubio.

El que avisa no es traidor: No es que me vaya a morir físicamente, claro. Pero vosotras, las personas que estáis aquí, reinterpretaréis mi obra a través de vuestras propias vivencias, escribiendo en vuestras mentes poemas distintos a los míos. Es decir, yo me moriré mientras vosotros y vosotras os transformáis en poetas”. Y dicho esto, las personas presentes se convirtieron en una inventora multitud inspirada fundamentalmente por la ópera prima del autor, La musa y el doppelgänger: un duelo de titanes, pero también por el calmo deje extremeño de su voz, aderezada con los firmes acordes de Pikolo (Manuel Nuño; Zafra, 1983) y el olor a madera de los libros que colorean las paredes de La Industrial.

La gente supo a lo que iba desde el comienzo, cuando el poeta y cuentista Fran Amador Luna (Sevilla, 1973) inauguró el acto con unas líneas en versos que declararon “pretender ser”, y de hecho fueron: Un reconocimiento a la labor de la gente que hace propuestas diferentes. Gente que se sale de los raíles por donde siempre pasa el mismo tren, a la misma hora, todos los días”.

Porque Pablo Rubio fluye por carriles líricos que se detienen ahí donde se precisa la acción social: “Sergio y yo escuchamos a Pablo por primera vez en un 25 de Zafra Violeta”, recuerda Beatriz Blanco, creadora del punto de encuentro cultural La Industrial. Pero, sobre todo, el poeta discurre por vías íntimas que redefinen la realidad establecida:

“Aviso: Algunos que escuchen estos pensarán que no tiene sentido y subrayarán en sus mentes una sentencia tan tajante como ‘estás loco’. Pero es que entonces no conocen el verdadero poder de la locura. […] En definitiva: si escuchando esto afirmas que estoy loco, no me sorprendería. Es más, lo esperaba. Ahora, el que avisa no es traidor y yo lo avisé. Porque decidme, ¿quién está más loco? El loco propiamente dicho que comprende tu mundo ¡o tú!, que no comprendes el mundo del loco.”

Fragmentos del poema Locura, de Pablo Rubio.

Más sobre el autor: Cautivado por la poesía desde su niñez acontecida en Zafra, Pablo Rubio (Sevilla, 1984) decide cursar estudios de Filosofía y Letras por la Universidad de Sevilla. La capital andaluza será la primera en escuchar su voz públicamente, con la presentación de su recital La musa y el doppelgänger: un duelo de titanes, celebrado en abril de 2014 en la Facultad de Bellas Artes bajo la coordinación del profesor y artista Carlos Ortiz de Villate Astillero. Tres años más tarde, Pablo Rubio propaga sus versos en la provincia de Badajoz, representado su ópera prima en la taberna cultural La Tapería Original Food, Zafra, y en el espacio para la gestión social de la cultura LaFábrika detodalavida, en Los Santos de Maimona. Ha colaborado en la revista de arte y literatura Canibaal, concretamente en el número 6 bajo el título Carne y metaliteratura, así como en la presentación de la misma en el festival Perfopoesía celebrado en Sevilla, en octubre de 2016. Desde su creación en 2015, Pablo Rubio es colaborador del magazine digital Maldita Cultura.

Más sobre el lugar: Librería La Industrial, punto de encuentro cultural en la ciudad de Zafra, ha acogido recientemente a los autores Ben Clark y Antonio Orihuela. El escritor español de origen británico presentó su obra “La policía celeste” (Premio Loewe de Poesía 2017),  mientras que el poeta y activista onubense radicado en Mérida brindó una lectura de su poesía social. Librería La Industrial está ubicada en el número 37 de la Avenida de la Estación, en la ciudad de Zafra (Badajoz).