Hay momentos en los que todo (no parece) encaja y fluye como luz a través de árboles fluorescentes. A la tarde se le agota el tiempo, pero ahí se queda, incapaz de marcharse del todo mientras espera a la poesía. Del otro lado, la luna llena (llena de ojos) adelanta su entrada impaciente por el feliz encuentro. Bello paisaje. En medio, un escenario construido con manos compañeras, como todo lo que se fabrica en ese lugar casi imaginario, real como el esfuerzo, inquieto como las ganas. Y ahí nos congregamos. Convocados por el centauro para un nuevo deleite, una nueva dosis de conversación en el idioma de los versos. Un encuentro placentero, enriquecedor, de esos de los que por fortuna uno nunca se acostumbra del todo.

Pablo Rubio presenta a Amador Luna. El círculo trenza los dedos, se cierra. Se vuelve inmortal (piensan los muros que miran la historia). ¿El motivo? La presentación de un proyecto colaborativo bajo el nombre de Suite Secrets. Amador no presenta un nuevo libro de poesía. De hecho, libro no es una palabra adecuada para definir electricidad contenida en cajas de cartón. Libro no, pero sí poesía. Láminas sobre la que juegan libremente los versos del poeta. Hojas que comparten vivienda (o incluso cama) con esa otra poesía de sangre negra que sabe proyectar la más nítida imagen del pensamiento. Las ilustraciones de Verónica Cabanillas y Aldo Alcota. Finas son las paredes que deben contener tamaña obra de arte, esa misma que va pasando de mano en mano con la mayor de las delicadezas. La poesía se toca.

Al frente, se nos habla de la amplitud de recursos del lenguaje, del rechazo al confort, de lo que no es surrealismo. Y se recita poesía. Y el silencio sirve como respuesta y consecuencia del remanso mental que provoca la melodía. La tarde no puede retrasar por más tiempo su recogida. La luna se hace dueña del lienzo. Pero ahí seguimos, esperando a que la voz comience a recitar de nuevo. Otra más.

Los versos no se acaban nunca en un espacio en el que lo muerto revive por norma. Son para toda la vida. Los árboles comienzan a emitir luz propia entre cervezas y abrazos, entre guitarras y risas. El aire es inmejorable y de la luna ya pasamos. Y uno se alegra de no acostumbrarse nunca del todo al hechizo de momentos mayestáticos.

–ME SIENTO COMO UNA– LLAVE QUE OLVIDARA SU ÚNICA CERTEZA FRENTE A LA CERRADURA
UN GLACIAR DE CALCIO SE DERRITE
SUCUMBE
ANTE EL CALOR DE LOS OBJETIVOS
DE ARCÁNGELES PODRIDOS POR
UNA FE ENDEBLE
ASÍ
COMO DE HURACÁN FINGIDO
APRIETA LA BRANQUIA SOCIAL
MECÁNICA DEL SONIDO
RUIDO DE FONDO
QUE ENGENDRA HIELO EN LOS IMPULSOS
Y DOTA DE PREJUICIOS A LA TRIBU

Amador Luna. Suite Secrets (caja Cabanillas)

Más sobre el autor: Francisco Amador Luna (Sevilla, 1973), poeta de vientos huracanados y creador de luces. Inventor de imágenes a menudo inconmensurables en su extensión y profundidad. Obras poéticas publicadas hasta el momento: Tensegridad (2015) Baúl blando de disfraces derretidos (2017, Editorial Ultramarina) y MAYESTÁTICA (plural) (2017). Es también co-fundador y colaborador de la revista de arte, literatura y pensamiento Canibaal. Mente inquieta que ha dejado firma en numerosas y diversas publicaciones digitales e impresas. Actualmente se encuentra presentado Suite Secrets (2018) por buena parte de la península, un proyecto artístico y colaborativo en el que sus versos se unen a las ilustraciones de Verónica Cabanillas y Aldo Alcota.

Más sobre el sitio: LaFábrika DeTodaLaVida es un complejo arquitectónico, cultural y de convivencia ubicado a las afueras de los Santos de Maimona (Badajoz). Una comunidad formada por distintos perfiles profesionales que trabajan desde la arquitectura a las bellas artes. Desde 2010 forman parte de la red internacional de Arquitecturas Colectivas peleando por la gestión participativa del entorno urbano. Entre las actividades que desarrollan tras sus vivos y permeables muros encontramos exposiciones, conciertos, jornadas de cine, talleres varios, conferencias, y también, de vez en cuando, recitales de poesía.